viernes, 7 de marzo de 2014

CINE DE AUTOR - VIAJE A DARJEELING (The Darjeeling Limited, 2007) de Wes Anderson








EL ÙLTIMO TREN: LA COMEDIA COMO SALVACIÒN





 * * * 
BUENA



 Tres hermanos, que no se han hablado en un año, se embarcan en un viaje en tren por la India con la intención de encontrarse a sí mismos y estrechar lazos entre ellos, para volver a ser los hermanos que siempre fueron. Sin embargo, su “búsqueda espiritual” pronto se aparta de su curso, y al final se encuentran solos en medio del desierto con once maletas, una impresora y una máquina de laminación. En ese momento, de pronto, comienza un nuevo viaje que no estaba en los planes.

Lejos de los tradicionalismos narrativos a la hora de hacer una comedia Wes Anderson ha plagado su cine tanto de genialidad como de incomprensión si no sos un fanático seguidor de Anderson y su forma particular de concebir el humor. Desde “Tres son Multitud”, pasando por “Los Excéntricos Tenenmbaum” (sus dos mas grandes logros) hasta llegar a “Vida Acuática” y la reciente “Viaje a Darjeeling” (dos films donde se vislumbra talento, pero también reiteración y auto parodia).

Wes Anderson bien puede ser descripto como un freak con auto control, aun agotado en su brillantez de otrora rompe los esquemas del género tradicional, y no esta mal cortar con la rutina con una comedia tan impredecible como ocurrente, pese a sus continuos excesos. Puede amársele u odiársele, pero difícilmente Anderson sea esa clase de cineastas que pasa desapercibido. Sus films se continúan inconfundiblemente y existe una marca autoral rastreable y más que concreta. Las disfunciones familiares que plantea en “Los Excéntricos…” no son muy distintas a las que se ven aquí. Incluso el cast de actores (Murria, Huston, Wilson) hablan de una participación en conjunto amistosa, casi de favor hacia el autor. 

Tanto en temática como en personal a su mando, Anderson ha construido su propio universo, con el talento suficiente como para encontrar en el trauma del deseo irrealizable la veta cómica, que se repite sobre las mismas obsesiones y planteos, como ya dicho, plagados de originalidad. Originalidad que también se manifiesta en lo visual, con un cuidado diseño de vestuario, movimientos de cámara marca registrada. Un humor agridulce, cultivado en base a la poca sensibilidad que despertaban sus personajes. Esa concepción del humor, algo desencantada, de diálogos cadentes y uniformes es la que describe a sus personajes y circunstancias y son esos rasgos de estilo convertidos en auto parodia, como dicho anteriormente los que privaron a “Vida Acuática” y a “Viaje a Darjeeling” de ser grandes películas.

Owen Wilson hace un papel a su medida y demuestra porque es uno de los mejores cómicos hoy en día logrando hacer reír con solo aparecer en pantalla., Irónicamente en condiciones similares a su cuestionado estado de salud unos meses atrás.  Adrien Brody y Jason Schwartzman se complementan eficazmente, logrando química en pantalla tan solo con miradas o gestos, mientras que Angélica Huston, Natalie Portman y Bill Murray (sin dialogo alguno se roba la escena) son cameos especiales, acordes a la locura que reviste a la historia, que le dan un toque distintivo y placentero al film.

Solo el tiempo dirá si esta tendencia es una epidemia que poblara los restantes films de Anderson. Es de esperar que ciertas licencias de repetición no se tornen en un recurso trivial que genere desinterés, apatía o aburrimiento. Mientras tanto, el cine de Anderson es desde el deleite que genero “Tres son Multitud” bienvenido como una corriente genuina de un cine inequívocamente único. Para muestra bastan los 15 minutos del corto inicial que antecede a la película y vislumbra un cineasta con mucho talento, lo que no es novedad alguna.


 Clip - trailer:




No hay comentarios:

Publicar un comentario