viernes, 11 de noviembre de 2016

DOSSIER - GODARD Y EL CINE PURO



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UN CAMBIO DE MANDO: 
CINE PARA LA REVOLUCIÓN TOTAL





Godard y otros críticos de “Cahiers Du Cinéma”, como François Truffaut, Claude Chabrol o Eric Rohmer, se convirtieron en cineastas en la parte final de los años 50 configurando la nouvelle vague, importante corriente cinematográfica basada en la teoría del autor derivada del “caméra-stylo” de Alexandre Astruc, las localizaciones naturales, la improvisación y, entre otros rasgos característicos, la libertad en la expresión espacio-tiempo. Después de filmar varios cortos, Jean-Luc Godard debutó como director de largometrajes con “Al Final De La Escapada” (1960), que estaba protagonizado por Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg, co-escrito por François Truffaut y contaba con la dirección artística de Claude Chabrol. Este arranque de Godard es uno de los títulos más significativos dentro de la nueva ola francesa que tanto influyó en el cine posterior a su aparición.

Según Godard, la Nouvelle Vague era un tipo de cine puro y verdadero, del que podemos analizar muchas partes, pero del que llegamos a la primera conclusión es que la directriz más importante de su lenguaje y de la pura esencia era la libertad de movimiento de los directores en ámbitos de cámara y de la narración. Si bien es cierto que todas las historias ya han sido explicadas, también lo es que se puede cambiar la manera de hacerlo, esto es el que viene a decir Godard. La Nouvelle Vague intenta film detrás film innovar en ámbito de la imagen fílmica, pero también en la narración de las historias, explicar unas historias de amor, de comedia, pero de forma que el espectador no lo reconociera o atribuyera en las historias que ya habían sido filmadas anteriormente.

Según Godard, la Nouvelle Vague era un tipo de cine puro y verdadero, del que podemos analizar muchas partes, pero del que llegamos a la primera conclusión es que la directriz más importante de su lenguaje y de la pura esencia era la libertad de movimiento de los directores en ámbitos de cámara y de la narración. Si bien es cierto que todas las historias ya han sido explicadas, también lo es que se puede cambiar la manera de hacerlo, esto es el que viene a decir Godard. La Nouvelle Vague intenta film detrás film innovar en ámbito de la imagen fílmica, pero también en la narración de las historias, explicar unas historias de amor, de comedia, pero de forma que el espectador no lo reconociera o atribuyera en las historias que ya habían sido filmadas anteriormente.

La libertad es primordial en el movimiento por la gran importancia que tenía el contexto político y social en este. La guerra de Argelia y los hechos de mayo de 1968 fueron puntos claves para que los directores cinematográficos tuvieran un claro objetivo que mostrar en sus films: la busca de la libertad “personal” con la que podemos relacionar como un tipo de metáfora en la necesidad de la liberación de la sociedad encadenada en un sistema capitalismo que no hacía más que convertir a las personas en mercancías y en sociedad del espectáculo. El montaje se caracterizó de discontinuidad, donde la temporalidad de las acciones y de las escenas era mucho más compleja y el orden de los planos estaba alterado, dando así una nueva perspectiva más retorcida pero más realista. A diferencia del que era el montaje tradicional, que pretendía pasar desapercibido, Godard pretende atraer la atención del espectador sobre el proceso de filmación que empleaba.

Los planos mas frecuentados fueron claves para mostrar un realismo que el espectador pueda captar y sentir.
Plano detalle – Picado – Contrapicado - Plano Secuencia

Otra de las características más importantes en el rodaje es que este era case siempre en lugares exteriores o interiores mucho más naturales, este hecho daba un estilo que era más similar al reportaje. Este aspecto también daba la opción a la cámara de poder moverse con una mayor amplitud y crear nuevos espacios cinematográficos. El efecto de exterior daba más luminosidad a la escena de forma que el espectador podía sentirse más cerca a esta, poder adentrarse más en los detalles mostrados y alejarse de la artificialidad que mostraban muchas de las escenas en lugares interiores con decorados preparados. Demoledor contra el cine academicista instituido en la Francia de la época y constructivo en el asentamiento de los cimientos del cine moderno.  Truffaut en su artículo atacaba a las producciones que sólo se ocupaban de la "qualité" y las buenas adaptaciones literarias y se olvidaban de aportar su punto de vista personal a la obra.

Suele destacarse como aldabonazo el artículo de 1954 de Truffaut contra el cine de 'qualité française' (una "calidad francesa" basada no en la renovación de la mirada), simultaneado por la defensa de ciertos filmes de Hollywood y el estudio de directores estadounidenses como verdaderos 'autores': Alfred Hitchcock y Howard Hawks, en primer lugar (pues eran hitchcock-hawksianos), luego de Nicholas Ray y Fritz Lang o más tarde de Robert Aldrich. Por otro lado, Cahiers du Cinema defendió a Jean Renoir, especialmente, a Max Ophüls, Roberto Rossellini y Kenji Mizoguchi.

Los creadores de la Nouvelle Vague se preocupaban por que el film se considerase por encima de todo como una obra de autor, significaba que el director tenía que encontrarse creativamente por encima de cualquier otro personaje envuelto en la producción de la película, la película tenía que salir de él; ni el guionista, ni el productor, ni los estudios podían inmiscuirse en la labor creativa del verdadero hacedor del film, el director y sus ideas sobre el cine y la vida.

Al mismo tiempo, proclamaban una mayor libertad narrativa, ausencia de comercialidad como fin y un mayor número de filmaciones en localizaciones exteriores y naturales. Bien es cierto que con el paso del tiempo, estos propios directores, con raras excepciones, se acomodaron a un cine más comercial y su narración se ubicó en formas clásicas pero intentando mantener sus premisas básicas sobre el modo de construcción de sus obras. Estas condiciones y características fílmicas establecieron asimismo una revisión crítica a muchos antiguos cineastas, en muchos ocasiones injusta y que ellos mismos, con el paso del tiempo se retractarían de sus previos e influyentes comentarios.        Lo verdaderamente importante es que la teoría de autor y sus convicciones creativas provocaron una convulsión en el mundo del celuloide, que ya había comenzado unos años antes del debut de los críticos del "Cahiers de Cinema" con las películas de Louis Malle "Ascensor para el cadalso" (1957) y "Los amantes" (1958) o de Roger Vadim "...Y Dios creó la mujer" (1957), film en el cual se presentaba en sociedad a la sex-symbol Brigitte Bardot.

Fueron títulos de notoria resonancia comercial y bajo presupuesto, que animarían a los beligerantes críticos franceses a emprender sus propios largometrajes tras debutar anteriormente haciendo cortos. François Truffaut obtendría un clamoroso triunfo con "Los cuatrocientos golpes" (1959), pelicula dedicada a su mentor André Bazin y con la cual ganó el premio al mejor director en el Festival de Cannes. Asimismo introducía a un personaje clave en su cine, su alter ego Antoine Doinel, interpretado por Jean Pierre Léaud.Jean Luc Godard asombraría con "Al final de la escapada" (1959), un film ya mítico, ideado por François Truffaut y con diseño artístico de Claude Chabrol. El propio Chabrol presentaría "El bello sergio" (1958), un título financiado con la cuantiosa herencia de su mujer. Junto a ellos, una gran cantidad de cineastas surgieron en Francia siguiendo las nuevas tendencias: Alain Resnais, Jacques Demy, Philippe De Brocca, Alain Robbe-Grillet, Agnes Vardá o Jean Rouch, entre otros muchos, fueron creadores que revolucionaron los convencionalismos establecidos, siendo imitados en muchos países por las nuevas corrientes de realizadores jóvenes con ganas de mostrar al mundo un cine más personal, independiente y liberado.

Actrices y nuevos modelos de mujer también renovaron el star system del cine francés según nuevas tipologías inauguradas por la pareja constituida por Brigitte Bardot y Jean-Louis Trintignant en Y Dios creó la mujer... A menudo convertidas en musas particulares de determinados realizadores (Anna Karina y Anne Wiazemsky de Godard, Stéphane Audran de Chabrol, Emmanuelle Riva o Delphyne Seyrig de Resnais, Françoise Brion de Doniol-Valcroze, Marie Laforet de Jean-Gabriel Albicoco o Catherine Denueve, Jeanne Moreau y Anouk Aimée de Truffaut, Malle y/o Demy), las actrices de la Nouvelle Vague aportaron a la pantalla un nuevo modelo de mujer que rompía explícitamente con los moldes tradicionales imperantes en el cine de época anteriores.

Considerar el cine como una especie de autoconocimiento personal fue su rasgo autoral primario, por lo que en sus películas aparecen claras referencias personales. El cambio que se supone que marcó la Nouvelle Vague en el mundo cine fue la alternativa tanto estética, la manera de producir, como en el contenido de los films. La Nouvelle Vague cambió la percepción de realidad a través del cine. Mientras en los films clásicos se trataba de rodar películas para representar una historia determinada, en los films modernos se rueda para mostrar el sentido de una realidad opaca. A través de la metodología y las técnicas de estos cineastas se obtienen unas imágenes inestables que comprenden contradicciones y también mucho más expresivas que representativas.

Según Godard, la Nouvelle Vague era un tipo de cine puro y verdadero, del que podemos analizar muchas partes, pero del que llegamos a la primera conclusión es que la directriz más importante de su lenguaje y de la pura esencia era la libertad de movimiento de los directores en ámbitos de cámara y de la narración. Si bien es cierto que todas las historias ya han sido explicadas, también lo es que se puede cambiar la manera de hacerlo, esto es el que viene a decir Godard. La Nouvelle Vague intenta film detrás film innovar en ámbito de la imagen fílmica, pero también en la narración de las historias, explicar unas historias de amor, de comedia, pero de forma que el espectador no lo reconociera o atribuyera en las historias que ya habían sido filmadas anteriormente.



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